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Partido
judicia
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Soria |
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Superficie
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272,4
km |
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Altitud
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1.063
metros |
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Habitantes
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35.540 |
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Gentilicio
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sorianos |
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Barrios
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Las
Casas, Oteruelos, Pedrajas y Toledillo. |
La
ciudad de Soria está situada sobre un collado
que se extiende hacia el oeste desde la margen derecha
del río Duero, quedando a uno y otro lado de
esa llanura los montes de El Castillo y El Mirón,
lugares desde los que se puede apreciar una hermosa
perspectiva de la capital de la provincia. La ciudad
limita al norte con el municipio de Garray, al pié
de la mítica Numancia, por el Sur con el pueblo
de Los Rábanos y por el oeste con Gomayo. Al
este de la ciudad discurre el Duero bordeando, entre
otros, los montes de Las Ánimas y Santa Ana.
Soria
posee un clima con un claro carácter continental.
La ciudad está rodeada por numerosas montañas
que impiden la llegada a la ciudad de vientos cálidos
marítimos, a lo que hay que sumar la elevada
altitud de Soria, que supera la cota de los 1.000 metros.
Todo esto hace que la ciudad sea una de las capitales
de provincia más frías de España,
a la vez que los veranos son calurosos y muy secos.
Es sin embargo en la estación otoñal cuando
se registran la mayor parte de las precipitaciones anuales,
mientras que la primavera se caracteriza por su brevedad
y sus suaves temperaturas.
La
flora y la fauna que caracterizan el entorno de Soria
no se diferencia en gran medida del resto de la región.
Cabe destacar el cercano paraje del monte Valonsadero,
lugar en el que se reúnen los sorianos durante
las fiestas de San Juan. Muy cerca de la ciudad discurría
una cañada real, cuyos pastos alimentaban a la
ganadería trashumante. En el casco urbano de
Soria nos encontramos con un parque histórico
que data del siglo XV. Actualmente se denomina Alameda
de Cervantes, aunque los sorianos siguen refiriéndose
a este lugar como La Dehesa, ya que en el pasado se
trataba de un zona de pastos. Entre los árboles
que predominan en este parque están los sauces,
las acacias, los olmos y los pinos. En sus estanques
abundan las plantas acuáticas y además,
la Alameda también alberga una cuidada y hermosa
rosaleda.
La
capital ha venido salvándose en este último
siglo del grave problema de despoblación que
ha sufrido toda la provincia, ya que en Soria se ha
experimentado un constante crecimiento de la población,
pero en detrimento del medio rural: la capital ha ido
acogiendo a muchos de los habitantes de los pueblos
y localidades cercanas a Soria que han decidido trasladarse
a la ciudad.
Las cifras hablan por sí solas: desde principios
de siglo hasta los años 20, Soria mantuvo una
población estable e incluso en constante crecimiento
(en 1900 había más de 7.000 habitantes;
en 1910 sobrepasaban los 7.500). A partir de 1920 el
crecimiento se acelera, y en 1930 ya había censados
unas 10.000 personas. Diez años más tarde
aparecían registrados 13.000. Esta evolución
se ha mantenido de forma estable y continuada a lo largo
de los 50 últimos años. Según las
últimas estadísticas, Soria posee un balance
demográfico de unos 35.000 habitantes.
En
los últimos años el sector servicios ha
visto aumentada su importancia gracias al aumento del
turismo. La ciudad de Soria posee un patrimonio artístico
de gran importancia. Además, como capital provincial,
concentra la práctica totalidad de los servicios
y las instituciones públicas de la provincia
soriana. Datos recientes indican que los sectores con
mayor peso económico en la ciudad con el comercio
y el sector servicios, seguidos por el sector manufacturero
y la construcción. El sector agrícola,
aunque importante, no es el único eje de la economía
de la ciudad. La educación, la sanidad y la hostelería,
junto con el turismo, son las actividades más
desarrolladas del sector servicios. También predominan
las industrias agroalimentarias, sobre todo las relacionadas
con la elaboración de los productos cárnicos,
lácticos, mieles, conservas, etc. La importancia
del sector ganadero tiene su reflejo en esta industria.
Con anterioridad, debido a la riqueza del entorno natural
que rodea la ciudad, tradicionalmente la población
se ha dedicado a la explotación de los recursos
forestales a su disposición, especialmente la
madera. La ganadería es otra actividad extendida
desde tiempos inmemoriales.
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